Yoga

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HIPERTENSIÓN ARTERIAL

Haz que la sangre fluya con libertad

Las posturas del yoga ayudan a que la sangre fluya libremente bañando todos los órganos y de esta manera se regula la presión arterial. Es fundamental evitar el estrés y los descontroles emocionales. 

Las posturas trabajan con el binomio tensión-relajación y eso ayuda a la circulación de la sangre.
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La hipertensión arterial es uno de los enemigos silenciosos de la salud y afecta cada vez más a las personas que se someten a una sociedad más acelerada y caótica. El corazón genera la presión que impulsa la sangre por todo el cuerpo y si esa presión es muy alta o muy baja existe un trastorno de la salud.

La práctica regular del yoga puede ayudarte a reducir la tensión arterial a través de las posturas que trabajan con el binomio: tensión-relajación, haciendo que la sangre fluya libremente bañando todos los órganos y llevando el oxigeno que necesita tu organismo.

Mientras no haya un deterioro del sistema circulatorio, las arterias sanas, flexibles y permeables permitirán la dilatación de los vasos y entonces habrá un mayor flujo de sangre (lo que impide el aumento de la presión).

El pasaje de oxigeno y nutrientes alimenta permanentemente las células de los tejidos, pero cuando el intercambio se dificulta por la acumulación del colesterol, hay un envejecimiento prematuro. Las paredes de las arterias se van engrosando, la presión aumenta facilitando aún más el depósito de colesterol, y por último se producen obstrucciones que provocan infartos y ataques cerebrales. Y el exceso de colesterol, otro mal de estos tiempos, proviene la mayoría de las veces de un excesivo consumo de grasas animales, azúcares y almidones refinados.

De manera que las medidas preventivas que podemos tomar son: una alimentación sana basada en cereales integrales, frutas y verduras, disminuir el consumo de sal, alcohol y tabaco e incrementar la actividad fìsica.

Entre los síntomas más comunes, la hipertensión produce dolores de nuca, fatiga o falta de aire después de realizar un esfuerzo, también vértigos que aparecen con los cambios de posición, zumbido en los oídos, hemorragias nasales y trastornos circulatorios en brazos y piernas que producen espasmos y dolores.

Para contrarrestar estos males es necesario un cambio en la vida emocional y mental: evitar el estrés, el exceso de actividad y los descontroles emotivos. Y para ello, el yoga enseña diferentes técnicas de respiración y de relajación profunda como el Yoga Nidra, que te permite canalizar las emociones obteniendo un sueño reparador. Se ha descubierto que aprender a respirar de forma profunda ayuda a  controlar las enfermedades cardiovasculares y además, a bajar los niveles de estrés.

La meditación, otro pilar de la filosofía milenaria, juega un papel importante porque con su práctica el cerebro se ve totalmente relajado y se armoniza cuerpo, mente y espíritu, cuando se logra un estado de silencio interior.

Así, un estado de relajación tanto física como mental y espiritual y sobre todo una filosofía de vida adecuada que pueda contrarrestar las tensiones del mundo moderno, contribuyen enormemente a reducir los riesgos de este enemigo de nuestra salud.

 

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